Banxico inicia pausa prolongada en tasa de interés: La deja en 6.5 por ciento

Por decisión unánime, la Junta de Gobierno de Banxico decidió mantener la tasa de interés de referencia en 6.5 por ciento.

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La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió dejar la tasa de referencia en 6.50 por ciento en una decisión unánime. Manifestó que el nivel actual es conveniente para enfrentar retos hacia delante y llevar la inflación a 3 por ciento en el segundo trimestre del 2027.

Esta decisión era anticipada por los analistas y reafirmó las proyecciones de que el banco central dejará la tasa en su nivel actual por un periodo prolongado, sobre todo por las últimas lecturas de la inflación general y el bajo dinamismo que se espera para la economía mexicana.

La Junta de Gobierno evaluó el panorama inflacionario y valoró los niveles observados del tipo de cambio, la ausencia de presiones de demanda en la economía y el grado de restricción monetaria implementado.

“La Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional”, resaltó.

Además, reafirmó su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable. También advirtió que persisten importantes riesgos a la baja para la economía, pese a que espera una recuperación en el segundo trimestre.

Expectativas mixtas sobre la inflación

Pamela Díaz, economista en jefe de BNP Paribas, afirmó que la decisión de Banxico y el mensaje de la guía prospectiva eran ampliamente esperados. Lo que buscaban, dijo, eran señales de cuándo se podrían retomar los ajustes a la tasa, lo cual no se prevé en el corto plazo.

“Hay todavía bastantes riesgos que no permiten ver si la trayectoria inflacionaria va a continuar siendo inercial hacia el 3 por ciento que tiene proyectado Banxico alcanzar al segundo trimestre del siguiente año. Nuestra expectativa es que hacia fin de año las señales en el comunicado cambien un poco y se vaya preparando el terreno para subir tasas”, dijo a El Financiero TV.

En cambio, expertos de Invex señalaron que Banxico podría tomar los riesgos a la baja para la actividad económica para no ajustar su tasa al alza durante los siguientes 18 meses. En Bx+ tampoco esperan movimientos al referencial pese al alto riesgo de que la inflación siga arriba de la meta de 3.0 por ciento y la posibilidad de que el Fed apriete su postura.

Analistas de Banamex argumentaron que el panorama inflacionario se mantendría complejo, por lo que la tasa se quedaría en 6.50 por ciento en lo que queda de 2026 y 2027; sin embargo, no descartaron que el siguiente movimiento sea un recorte, en lugar de un incremento como se prevé a finales de año.

Alberto Ramos, economista para América Latina de Goldman Sachs, coincidió en que, dado el enfoque del banco central en el crecimiento en lugar de la inflación, podría contemplar recortes adicionales después del verano si el crecimiento sigue siendo débil, el tipo de cambio se mantiene bien anclado y la Fed mantiene las tasas sin cambios.

Riesgos inflacionarios

Banxico ajustó sus proyecciones de inflación. Espera que el indicador general cierre el segundo trimestre del año en 4.0 por ciento, desde 4.1 por ciento previo. Para el cierre del año se mantuvo en 3.5 por ciento. Para el componente subyacente se elevaron las previsiones del segundo y hasta el cuarto trimestre.

Entre los riesgos al alza para estos pronósticos están las disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos, persistencia de la inflación subyacente, afectaciones climáticas, presiones de costos y una tendencia a la depreciación del peso mexicano.

En cambio, los riesgos a la baja son una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos, un menor traspaso de aumentos en los costos y menores presiones por la apreciación que el peso registra desde el año pasado.

“Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza”, indicó. Además, reiteró que los cambios de política económica de EU y la posible prolongación de los conflictos geopolíticos añaden incertidumbre y sus efectos implicarían presiones inflacionarias en ambos lados del balance.