DURANGO, DURANGO.- Las lluvias registradas durante los últimos días ofrecieron un respiro parcial para distintas regiones del estado, pero no modificaron de manera significativa la situación hídrica de Durango. De acuerdo con los reportes más recientes, las principales presas continúan apenas al 33.2 por ciento de su capacidad total, una cifra que mantiene la preocupación entre productores agropecuarios.
Aunque el temporal ha favorecido algunas zonas serranas, especialistas advierten que el déficit acumulado durante los últimos años continúa limitando la recuperación de los almacenamientos. La disponibilidad de agua sigue siendo uno de los principales desafíos para las actividades agrícolas y ganaderas de la entidad.
A este escenario se suma la incertidumbre que enfrenta el sector pecuario por las restricciones derivadas del gusano barrenador. Productores mantienen preocupación por los límites a la exportación de ganado y consideran que los efectos económicos continúan afectando a miles de familias vinculadas a esta actividad. Para el campo duranguense, las lluvias representan una señal positiva, pero todavía insuficiente para revertir las presiones que enfrenta el sector.















