DURANGO, DGO.- Durango se mantiene entre las entidades con menor capacidad salarial del país. Reportes económicos y laborales exhiben que cerca del 30% de los trabajadores no perciben ingresos suficientes para cubrir la canasta básica, consolidando un deterioro sostenido del poder adquisitivo en miles de hogares.

El problema ya no se limita únicamente a empleo mal pagado. Empresarios y analistas advierten que la falta de inversión, el bajo dinamismo industrial y la pérdida de circulante comercial están debilitando la economía cotidiana. El crecimiento de la informalidad refleja además que cada vez más personas abandonan empleos formales para sobrevivir mediante actividades sin prestaciones ni estabilidad.

El impacto político comienza a sentirse en sectores empresariales y sociales. Comercios pequeños enfrentan menor consumo y aumenta la presión sobre gobiernos locales para generar estrategias económicas reales. La crisis salarial deja de ser estadística y comienza a convertirse en un factor de desgaste político y social.