DURANGO, DGO.- En el municipio de Pueblo Nuevo, particularmente en El Salto, el suministro de agua potable comenzó a operar de manera intermitente. Habitantes reportan baja presión y cortes prolongados en diversas colonias, en un contexto de creciente preocupación por el abasto.

El problema coincide con el inicio del estiaje y el aumento de temperaturas, lo que incrementa la demanda mientras disminuye la disponibilidad del recurso. Las autoridades municipales enfrentan limitaciones operativas para garantizar un suministro continuo.

De no aplicarse medidas emergentes, el riesgo de desabasto total en algunas zonas es real en el corto plazo. La situación comienza a perfilarse como uno de los principales focos sociales en la región.