DURANGO, DGO.- Un juez federal asestó un revés a la política fiscal del Ayuntamiento de Durango al frenar el incremento al impuesto predial, conocido como “predialazo”. La resolución suspende la aplicación de ajustes que buscaban elevar la recaudación municipal en el ejercicio fiscal vigente.

El impacto es directo en las finanzas públicas: el predial representa uno de los principales ingresos propios del municipio, y su contención limita la capacidad de maniobra presupuestal para obra pública y servicios. Aunque no se ha precisado el monto total afectado, el freno implica una presión inmediata sobre el gasto operativo.

El fallo abre un conflicto entre el Poder Judicial y la autoridad municipal, y coloca en el centro del debate la viabilidad de incrementar cargas fiscales en un contexto de presión económica. También anticipa una disputa legal y política que podría escalar en las próximas semanas.