Durango, Dgo.- .-El Congreso del estado deberá operar con un recorte de hasta 38% en su presupuesto, como efecto de ajustes derivados del llamado “Plan B”. La reducción impactará directamente en áreas operativas, personal y funcionamiento legislativo.

Este nivel de recorte obliga a replantear la estructura interna del Poder Legislativo, generando tensiones entre grupos parlamentarios por la distribución de recursos. La disminución también podría afectar la capacidad de análisis, supervisión y producción legislativa.

El dato es político: no se trata solo de austeridad, sino de capacidad institucional. Un Congreso con menos recursos es también un Congreso con menor margen de acción, lo que reconfigura el equilibrio de poder a nivel estatal.

DATOS:
El Congreso del Estado de Durango aprobó el “Plan B” de la reforma electoral el pasado 15 de abril de 2026. Con este aval, Durango se sumó a la mayoría de las legislaturas estatales necesarias para declarar la constitucionalidad de la reforma a nivel federal.
La votación se dividió de la siguiente manera entre las fuerzas políticas locales:
A favor: Los legisladores de Morena, PRI y Movimiento Ciudadano votaron a favor del dictamen.
Héctor Herrera (Morena) defendió la propuesta señalando que busca generar ahorros sustanciales en el presupuesto parlamentario sin afectar a la Entidad Superior de Auditoría.
En contra: Los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) emitieron su voto en contra.
Alejandro Mojica Narváez (PAN) argumentó que la reforma “no le deja nada bueno a Durango” y criticó la rapidez de la aprobación.