GUADALAJARA. “El que hayas tenido experiencias trágicas no significa que te derroten”, afirma la escritora neoyorquina Joyce Carol Oates (1938). Es la convicción con la que se queda la creadora de personajes vulnerables, en especial niñas, mujeres y jóvenes, que “aunque sufran tragedias siguen siendo fuertes, salen adelante”.

De esta premisa parte la novelista para dar vida a Violet Rue Kerrigan, la protagonista de Delatora (Alfaguara), que anoche presentó de manera virtual en el marco de la 35 FIL de Guadalajara, a través de una conversación con la mexicana Carmen Boullosa.

Llevo a mis personajes conmigo. Pienso en ellos cuando camino, cuando corro. Creo que caminar, salir al mundo y escribir, va junto”, comentó la legendaria autora de unos cien libros de distintos géneros.

Cuando escribes, pones tu trabajo como un barquito en el río y el río avanza”, dijo.

Delatora narra la historia de una niña de 12 años que ve cómo sus hermanos asesinan a un niño negro y decide contar la verdad, como se lo enseñó su familia irlandesa, y por esto la expulsan y la exponen a vivir la violencia.

En una comunidad que es racista, si atacas a tu propia familia te vuelves un marginado. Su padre es el típico patriarca que te ama y te protege siempre y cuando hagas lo que él te dice. Él amaba a sus hijas, pero no cree que sean iguales a los varones. Si su esposa y sus hijas piensan diferente, las empieza a lastimar”, explicó Oates.

Los hermanos asesinos son hostiles con ella, incluso uno sigue siendo un asesino. Los racistas no cambian, aunque los manden a prisión. Pueden seguir siendo personas malas”, agregó.

Ante el rechazo de la familia, Violet se cambia de ciudad y emprende una vida nueva; pero en ésta es víctima de varios abusadores. “Lo que quiero decir a las jóvenes es que no se subestimen, porque esto las convierte en víctimas fáciles”.

La también poeta y dramaturga destacó que muchos estadunidenses sienten culpa por haber nacido blancos y no saben cómo relacionarse con la gente de color.

ENCUENTRAN UN RARO DINOSAURIO

El Stegouros elengassen, un dinosaurio cuya cola en forma de garrote ha causado desconcierto en científicos, fue presentado ayer por paleontólogos chilenos, tres años después de que sus restos casi intactos fueran descubiertos en la Patagonia, en el sur de Chile. El hallazgo lo realizó un grupo de 19 científicos en Cerro Guido.