CIUDAD DE MÉXICO.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el viernes que el tiempo para erradicar el nuevo coronavirus “se estrecha” y está preocupada por los casos sin “vínculo epidemiológico claro” fuera de China, en medio de lo cual Italia cerró lugares públicos en una decena de localidades.

Señal del temor que avanza en el mundo, en esos pueblos del norte de Italia serán cerrados bares, escuelas y otros lugares públicos y se suspenderán misas, fiestas y otras actividades, luego de que se detectaran 14 casos en ese zona.

Unos 50 mil habitantes no podrán salir de sus casas en los próximos cinco días, en una medida similar al cierre de ciudades que ordenó China en la región epicentro de la epidemia.

Los nuevos brotes de la enfermedad se multiplican: dos muertos más en Irán, primer contagio en Israel y Líbano, duplicación de casos en Corea del Sur y unos 500 prisioneros contaminados en China.

La “ventana de oportunidad” para erradicar la epidemia “se está estrechando”, advirtió el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien pidió a la comunidad internacional actuar “rápidamente” y lamentó la falta de apoyo financiero.

El virus deja ya en China continental (sin incluir Hong Kong y Macao) 2.236 muertos y ha contagiado a más de 75.000 personas. En otras partes del mundo 11 muertos y 1.100 contaminados.

Aunque el número de casos fuera de China sigue siendo relativamente escaso, estamos preocupados por la cantidad de casos sin vínculo epidemiológico claro, como los antecedentes de viaje o los contactos con un caso confirmado”, explicó.

No solo aumenta el número de casos sino que también vemos diferentes modelos de transmisión”, afirmó Sylvie Briand, directora del Departamento de Gestión de Riesgos Infecciosos de la OMS.

La OMS anunció la designación de seis enviados especiales, entre ellos David Nabarro, ex coordinador para el ébola durante la epidemia en África occidental entre fines de 2013 y 2016.

MÁS CASOS FUERA DE CHINA
Aunque el número de nuevos casos diarios en China bajó durante cuatro días seguidos, volvió a crecer con 889 frente a los 673 de la víspera, anunció el viernes la Comisión Nacional de Salud.

China estableció una cuarentena de facto para decenas de millones de personas en la provincia de Hubei (centro) y en su capital Wuhan, epicentro de la epidemia.

Varios países prohibieron la entrada de viajeros provenientes de China y muchas aerolíneas suspendieron sus vuelos al país. Pero estas restricciones no han impedido la aparición de nuevos casos fuera de China continental.

Irán anunció el viernes 13 nuevos contagios y la muerte de otras dos personas, para un balance total de cuatro decesos y 18 el de infectados, la mayoría en la ciudad de Qom (150 km al sur de Teherán).

En Corea del Sur, los casos prácticamente se duplicaron el viernes, elevándose a más de 200. Entre ellos, unos 120 son miembros de la “Iglesia de Jesús Shincheonji”, una secta cristiana situada en la ciudad de Daegu (sureste).

Israel y Líbano confirmaron un caso cada uno: una israelí que acababa de regresar y una libanesa de 45 años que había viajado a Qom.

“MUY PELIGROSO”
En Japón, la polémica aumentó en torno al crucero “Diamond Princess”, atracado en cuarentena en el puerto de Yokohama, a las afueras de Tokio, desde principios de febrero y que sigue siendo el principal foco de infección fuera de China.

Dos australianos, que al desembarcar dieron negativo en las pruebas, fueron declarados como contagiados al volver a Australia, lo que abrió dudas sobre los procedimientos de las autoridades japonesas, que autorizaron a bajar del barco a cientos de pasajeros supuestamente no infectados.

Un avión con 129 canadienses que viajaban en el crucero llegó el viernes a una base militar en la provincia de Ontario.

Un tercer avión fletado por Francia despegó el viernes por la mañana de Wuhan con 28 franceses a bordo y 36 ciudadanos de otros países de la Unión Europea.

SITUACIÓN ‘COMPLEJA’
En una reunión del Partido Comunista Chino (PCC), presidida por el jefe del Estado Xi Jinping, los participantes señalaron que el “punto máximo [de la epidemia] aún no se había alcanzado” y que la situación era “compleja” en Hubei. Señal de esto es la muerte de un médico de 29 años en Wuhan.

En Pekín, las autoridades anunciaron 36 casos en el hospital Fuxing, y uno en el hospital de la Universidad, una persona ingresada que fue contagiada por dos allegados que le visitaban.

En especial preocupa la situación en las cárceles: 200 detenidos y siete guardias fueron contagiados en Jining, en la provincia de Shandong (este), y hay 34 casos en un establecimiento de Zhejiang (este). En Hubei, foco de la epidemia, se registraron 271 contagios en prisiones.

Muchos chinos volvieron al trabajo esta semana, pero el país sigue medio paralizado con la gente en sus casas y la mayoría de comercios, restaurantes y escuelas cerradas.

China anunció que sus investigadores podrían realizar a finales de abril los primeros ensayos en humanos para una vacuna contra el virus.

Tres semanas después de suspender los controles debido al virus, la Agencia China Antidopaje reanudará progresivamente sus actividades en China “esta semana”, anunció la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

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