Un periodista con una foto de Javier Valdez en 2017. AFP

Las autoridades mexicanas piden una condena de 50 años de cárcel para Heriberto Picos El Koala por el asesinato del periodista Javier Valdez, ha informado este jueves la Procuraduría General de la República (PGR, el equivalente a la Fiscalía nacional). El Koala es acusado de ser uno de los coautores materiales del homicidio, perpetrado en mayo del año pasado en el Estado de Sinaloa, en el noroeste del país.

La condena que exige la PGR es la pena máxima contemplada por las leyes de Sinaloa para el delito de homicidio premeditado. El Koala fue detenido en abril pasado en un operativo en la ciudad fronteriza de Tijuana, después de que las autoridades siguieran sus pasos durante un año. Otro de los tres supuestos implicados por el crimen contra Valdez ya ha sido vinculado a proceso, de acuerdo con un comunicado de la fiscalía.

Valdez había sido corresponsal del periódico La Jornada y fundador del semanario Ríodoce, donde se consagró como uno de los mejores cronistas del narcotráfico mexicano. El periodista fue emboscado afuera de las oficinas del semanario y obligado a arrodillarse por los sicarios antes de ser acribillado con 12 disparos en Culiacán, la capital de Sinaloa. Valdez tenía 50 años. Su asesinato conmocionó a México, el país más peligroso en el mundo para ejercer la labor periodística entre los Estados que no están en guerra, de acuerdo con Reporteros Sin Fronteras.

Los últimos meses de Valdez estuvieron marcados por presiones, intrigas y amenazas del narcotráfico. Dos facciones se disputaban el liderazgo del cártel de Sinaloa, de acuerdo con los excompañeros de Valdez en Ríodoce. Unos eran Los Chapitos, hijos de Joaquín Guzmán, que se defiende desde principios de noviembre ante una corte de Nueva York, en lo que se conoce como el juicio del siglo y podría resultar en cadena perpetua para el capo sinaloense. Los otros eran Los Dámasos, la gente bajo la batuta de Dámaso López El Licenciado, en ese momento supuesto heredero de El Chapo y detenido en Ciudad de México dos semanas antes del asesinato de Valdez. El Licenciado fue extraditado en julio a Estados Unidos para testificar contra Guzmán.

Uno de los últimos trabajos de Valdez fue una entrevista a El Licenciado y los hijos de El Chapo presionaron al periodista para que no se publicara, pero él se negó a ceder, dijeron en su momento desde Ríodoce. Eso fue en febrero de 2017. Tres meses más tarde fue asesinado. “En Culiacán es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el Gobierno (..) Uno debe cuidarse de todo y de todos”, dijo Valdez en un discurso tras recibir el Premio Internacional de Libertad de Prensa en 2011.

En lo que va de año, ocho periodistas han sido asesinados en México en posible relación con su labor periodística, detalla la organización Artículo 19. En 2017, el año del asesinato de Valdez, se alcanzó un pico de 12 homicidios de comunicadores, el número más alto desde 2000. Artículo 19 denuncia también que 24 miembros de la prensa permanecen desaparecidos desde 2003.

La detención del Koala tuvo que esperar un año y el proceso para llevarlo a juicio, dos. La acusación formal contra uno de los supuestos asesinos de Valdez, la primera del caso, cobra aún más relevancia en un país con un 99,2% de impunidad en los asesinatos a periodistas, de acuerdo con esa organización.

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