INFOGRAFÍA HECHA CON IA

DURANGO, DGO.- Durango registra una tasa de trabajo infantil de 13.7 por ciento entre niñas, niños y adolescentes de cinco a 17 años, frente a un promedio nacional de 12.6 por ciento, de acuerdo con los resultados difundidos de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil 2025. La diferencia de 1.1 puntos porcentuales coloca a la entidad ante una exigencia de protección que rebasa la vigilancia de centros de trabajo: también requiere identificar actividades y condiciones que interfieren con el desarrollo de los menores.

La ocupación no permitida alcanza 7.5 por ciento en Durango, mientras las labores domésticas en condiciones inadecuadas representan 7.4 por ciento. Son componentes que pueden coincidir en una misma persona y, por tanto, no deben sumarse. La distinción importa porque el trabajo infantil no se limita a recibir un salario: también comprende tareas dentro del hogar realizadas bajo condiciones que pueden perjudicar el bienestar, la seguridad o la permanencia escolar. No toda colaboración familiar constituye trabajo infantil; el riesgo depende de la edad, la actividad y las condiciones en que se realiza.

El desafío público consiste en localizar esas situaciones y ofrecer alternativas que permitan a las familias prescindir de cargas perjudiciales para sus hijos. La inspección laboral necesita acompañarse de protección social, seguimiento escolar y atención a quienes enfrentan actividades peligrosas. Una reducción sostenible exige que la educación y el bienestar de la infancia no dependan de cuánto trabajo puede aportar al hogar. El costo de desatender el problema puede prolongarse durante años: menos formación, mayor exposición a riesgos y oportunidades más limitadas en la vida adulta.