DURANGO, DGO.- La presa Peña del Águila comenzó a verter excedentes el domingo 18 de octubre hacia el río La Sauceda, lo que motivó avisos preventivos de Protección Civil para mantenerse lejos del vertedor y de las zonas expuestas al aumento del caudal. El seguimiento debe concentrarse en los puntos donde el agua puede afectar cruces, caminos y actividades cercanas al cauce.
El peligro de intentar atravesar una corriente quedó expuesto durante el fin de semana en el acceso a Hacienda La Galera, donde tres jóvenes quedaron sobre el toldo de una camioneta y requirieron ayuda para ponerse a salvo. Aunque se trata de un hecho distinto al vertido de Peña del Águila, evidencia el riesgo de utilizar pasos vehiculares cuando los ríos llevan mayor volumen de agua.
El derrame de excedentes no significa por sí mismo una falla de la presa, pero exige vigilancia aguas abajo y comunicación precisa sobre las restricciones. Para las familias y productores cercanos a los cauces, la información útil es conocer qué accesos permanecen limitados, cómo evoluciona la corriente y cuándo existen condiciones para reanudar sus actividades.










