Más de la mitad del alumnado de la Técnica 67 faltó el miércoles después del hallazgo de un mensaje intimidatorio; también se reportó otro caso en una secundaria rural.

DURANGO, DGO.- Más de la mitad de los estudiantes de la Secundaria Técnica número 67, José Santos Valdés, no acudió a clases el miércoles, después de que el martes se encontrara en un baño un mensaje que anunciaba una supuesta agresión. La asistencia se manejó como opcional, mientras la comunidad escolar enfrentaba incertidumbre sobre las condiciones de seguridad.

También se reportó una amenaza en una secundaria de la zona rural de Durango, ante la cual se activaron medidas preventivas. Los hechos deben investigarse por separado: la existencia de mensajes intimidatorios no acredita que se haya ejecutado un ataque ni permite establecer una relación entre ambos casos. Su difusión, sin embargo, ya tiene consecuencias sobre la asistencia y la confianza de las familias.

La respuesta requiere información clara sobre las medidas de protección, canales de denuncia y acompañamiento a estudiantes y docentes. Además de identificar responsabilidades, las autoridades deben atender el entorno escolar y comunicar los resultados de sus revisiones. Recuperar la tranquilidad exige evitar rumores y demostrar que los protocolos permiten detectar riesgos y actuar oportunamente.