DURANGO, DGO.- Durango acumuló tres mil 540 denuncias por violencia familiar entre enero y agosto de 2026. El municipio de la capital concentró dos mil 239 registros, aproximadamente 63% del total estatal. La cifra coloca la seguridad dentro de los hogares como una exigencia urgente: detrás de cada expediente existe una situación que requiere investigación, valoración del riesgo y protección para las personas afectadas.
Junio presentó la mayor cantidad de denuncias del periodo, con 510; en julio se registraron 486 y en agosto, 449. Aunque los registros disminuyeron después del máximo de junio, el problema persiste. Estas cifras corresponden a denuncias y no equivalen necesariamente al número de víctimas ni permiten conocer toda la violencia que ocurre sin reportarse. Tampoco bastan para concluir que la reducción mensual refleja una mejora en las condiciones de seguridad de las familias.
La respuesta debe evaluarse por lo que sucede después de denunciar: acceso a medidas de protección, atención psicológica y jurídica, investigación y seguimiento para evitar nuevas agresiones. La concentración de expedientes en la capital exige revisar si los servicios disponibles tienen capacidad para responder, mientras los registros bajos en otros municipios requieren examinar posibles barreras para acudir a las autoridades. Denunciar debe abrir la puerta a protección y justicia, con una respuesta que reduzca el riesgo para quienes buscan ayuda.










