DURANGO, DGO.- El IMSS relevó a Roxana Blanca Rivera Leaños de la titularidad de su representación en Durango y nombró a Saúl Nevárez Jiménez, con efectos desde el 6 de octubre. El cambio ocurre mientras continúan las investigaciones por la muerte de cinco recién nacidos en el Hospital General de Zona Número 1. Para las familias, la sustitución administrativa deja pendiente la exigencia central: conocer qué ocurrió durante la atención de sus hijos y determinar si existieron fallas que pudieron evitarse.
Las necropsias ministeriales y la revisión clínica forman parte de los procedimientos para esclarecer las causas de los fallecimientos y establecer posibles responsabilidades. Según el representante legal de las familias, Fermín Flores Ávila, el director general del IMSS, Zoé Robledo, se comprometió a entregarles avances el próximo 9 de octubre. Esa fecha corresponde a información sobre el progreso de la investigación; no implica que se presentarán conclusiones definitivas. Tampoco el relevo de la titular acredita, por sí mismo, responsabilidad por las muertes.
La nueva conducción del instituto recibe una crisis de confianza que exige respuestas verificables, acompañamiento a las familias y garantías de seguridad en la atención neonatal. Las investigaciones deberán precisar si hubo infecciones asociadas a la atención médica, qué relación tuvieron con los fallecimientos y si existieron omisiones. Cambiar el mando es una decisión administrativa; esclarecer los hechos, sancionar las responsabilidades que se acrediten y corregir las fallas será la medida de la respuesta institucional.










