INFOGRAFÍA HECHA CON IA

DURANGO, DGO.— La muerte de cinco recién nacidos en el Hospital General de Zona número 1 del IMSS continúa sin una explicación definitiva. Aunque cuatro de los bebés dieron positivo a una bacteria relacionada con el brote detectado en el área neonatal, las investigaciones epidemiológicas y microbiológicas todavía no establecen si el microorganismo fue la causa directa de los fallecimientos.

El quinto caso permanece bajo análisis. La institución activó medidas de aislamiento, restringió nuevos ingresos al área neonatal y realizó trabajos de limpieza y vigilancia sanitaria para contener posibles contagios. Sin embargo, estas acciones no responden cuándo apareció la bacteria, cómo se propagó ni cuántos pacientes estuvieron expuestos.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, se reunió con el gobernador Esteban Villegas y con familiares de los bebés. La institución comenzó la entrega individualizada de expedientes clínicos y ofreció transparencia durante las investigaciones realizadas con la participación de autoridades sanitarias y ministeriales.

La entrega de documentos es apenas el inicio. Los expedientes deberán permitir reconstruir la atención que recibió cada recién nacido, las fechas en que aparecieron los primeros síntomas, los resultados de laboratorio y las decisiones adoptadas por el personal médico.

Identificar una bacteria no cierra el caso ni establece automáticamente responsabilidades. Todavía falta determinar si existieron fallas en los protocolos de esterilización, vigilancia y atención, si el brote fue detectado oportunamente y, sobre todo, si alguna de las cinco muertes podía evitarse.