El juvenil Gilberto Mora da un firme paso al frente como el presente y el futuro de la Selección Mexicana. Al habilidoso futbolista de los Xolos de Tijuana se le ha asignado el icónico dorsal ’10’ para los inminentes compromisos de la Fecha FIFA, marcando de esta manera el inicio formal de la nueva etapa de Rafael Márquez al frente de la dirección técnica del conjunto tricolor.
El nuevo cuerpo técnico nacional optó por confiarle el número más emblemático de la institución a Mora ante la baja definitiva por molestias físicas de Alexis Vega. A pesar de su corta edad, el mediocampista fronterizo se ha ganado a pulso un rol protagónico en los entrenamientos del Centro de Alto Rendimiento (CAR), consolidándose de manera oficial como el portador del dorsal más distinguido del equipo mexicano.
Las marcas del niño récord del balompié mexicano
La entrega de esta mítica camiseta no es producto de la casualidad ni de una improvisación de última hora; el nombramiento está totalmente respaldado por una trayectoria internacional que ha roto marcas históricas de precocidad en el fútbol mexicano:
El debutante más joven en Copa Oro: Su ascenso con el Tri absoluto comenzó a escribirse en la edición de 2025. Con apenas 16 años, 9 meses y 14 días, debutó en el torneo de la Concacaf para convertirse en el futbolista de menor edad en la historia de la selección mayor, superando los registros de Luis Pérez y del propio Rafael Márquez.
Impacto en la Copa del Mundo 2026: Durante la justa mundialista celebrada en Norteamérica, el jugador rompió el récord nacional de Manuel Rosas —vigente desde el Mundial de Uruguay 1930— al ver acción en el Estadio Azteca con solo 17 años y 8 meses.
A la altura del Rey Pelé: En la ronda de eliminación directa frente a la escuadra de Ecuador, arrancó como titular con 17 años y 259 días, convirtiéndose en el segundo jugador más joven en toda la historia de las Copas del Mundo en disputar un duelo decisivo de fase final, situándose únicamente por detrás de Pelé en el Mundial de Suecia 1958.










