Un palestino de la comunidad de Silwad, en Cisjordania reocupada, acusó que colonos israelíes robaron la mayor parte de sus ovejas. Foto Un palestino de la comunidad de Silwad, en Cisjordania reocupada, acusó que colonos israelíes robaron la mayor parte de sus ovejas. Foto Ap

Colonos israelíes arrasaron ayer tierras agrícolas palestinas con excavadoras y arrancaron olivos en Cisjordania reocupada, en momentos en que el ministro de Defensa de Tel Aviv, el ultraderechista Israel Katz, amenazó con desplazar al sur de Gaza a cerca de un millón de personas si Hamas secuestra a un solo soldado o civil de su país.

Los colonos destruyeron desde la raíz más de 60 olivos y arrasó terrenos en la localidad de Jaba, al noreste de Jerusalén; lo mismo ocurrió en la ciudad de Huwwara, en el sur de Nablus, y en Deir Nizam, en el noroeste de Ramallah, donde comenzaron a nivelar el terreno por segundo día consecutivo, en un intento de destruir la principal fuente de ingreso de la población palestina al tiempo que borran un símbolo histórico de su identidad.

Los ataques contra los cultivos durante agosto afectaron a 21 mil 508 árboles, entre ellos, 19 mil 375 olivos, según la Comisión de Resistencia al Muro y a los Asentamientos, reportó la agencia oficial de noticias palestina, Wafa.

Katz advirtió que “si secuestran a un solo soldado o ciudadano israelí, toda la ciudad de Gaza, con su población de un millón de habitantes, con sus casas y bastiones terroristas, será evacuada hacia el sur”.

“No nos retiraremos de la línea amarilla en Gaza (…) hasta que Hamas sea eliminado y Gaza sea desmilitarizada de armas y túneles”, agregó Katz.

The Guardian entrevistó a Ramadan Yaqoub Ghaban, quien dejó de ir a la escuela desde el primer día de la guerra, el 7 de octubre de 2023. Después de que su padre murió en un bombardeo israelí, el pequeño de 12 años se hizo cargo de sus tres hermanas y un hermano, todos menores.

Trabaja en una cafetería 12 horas al día para obtener un ingreso que al día le alcanza para comprar queso y una rebanada de pan para su familia que, en medio del conflicto, vive en una tienda de campaña en al Nuwairi, en la zona costera de Nuseirat, la cual está cada día más desgastada, en parte, porque las ratas la han roído al igual que a los recipientes para almacenar agua y todo lo que puedan tener.

“Temo que bombardearán el café donde trabajo o a mí”, declaró Ramadan Yaqoub, quien guarda la esperanza de que termine la guerra y poder volver a estudiar para ser socorrista, médico o abogado, añadió The Guardian.

En este contexto, al menos cinco palestinos perdieron la vida por ataques israelíes. Dos de ellos fueron asesinados y tres resultaron heridos en un bombardeo con drones contra una escuela en el barrio de Tuffah, al noreste de Gaza, informó Wafa.

Ocho naciones de mayoría musulmana exigieron que Israel respete el “alto el fuego” en Gaza, según la cancillería de Egipto.

“Los cancilleres del grupo de ocho países árabes y musulmanes hicieron un llamado a la implementación de un plan de paz integral para la franja de Gaza, orientado a poner fin a la guerra, consolidar el régimen de alto el fuego y garantizar la entrega de ayuda humanitaria al enclave”, señaló el organismo egipcio.