DURANGO, DGO.- Los mercados de abasto de Durango reportan una disminución de entre 25 y 30 por ciento en sus ventas, atribuida a que las familias están comprando menos productos y reduciendo las cantidades que llevan a casa.
El dato coincide con otros indicadores difundidos en las últimas semanas: consumidores que ya no adquieren kilos completos de carne, establecimientos con menor movimiento y negocios que dependen cada vez más de temporadas especiales para recuperar ingresos. El problema no es solamente comercial; retrata la pérdida de capacidad de compra de los hogares.
Mientras la glosa del Cuarto Informe coloca este martes en el Congreso los anuncios de inversión, empleo y crecimiento, los mercados ofrecen un indicador más directo sobre la economía cotidiana. La confronta está entre las cifras presentadas por el Gobierno y el dinero que realmente circula en calles, comercios y hogares.










