DURANGO, DGO.- El DIF Estatal detectó que algunos aparatos funcionales entregados gratuitamente —entre ellos bastones, andaderas y sillas de ruedas— posteriormente son ofrecidos para su venta. La explicación oficial apunta también a casos de personas que solicitan el mismo tipo de apoyo ante distintas instancias, lo que puede generar duplicidades.

El problema de fondo no es solamente quién revende un aparato destinado a una persona vulnerable. Es qué tan sólido es el sistema de trazabilidad de un apoyo público. El propio DIF mantiene durante 2026 un procedimiento de adquisición de aparatos funcionales para personas con discapacidad, lo que confirma que existe un flujo de recursos públicos destinado a este tipo de programas. Por eso la pregunta periodística debe ir más allá de la denuncia: cuántos apoyos se entregan, a quiénes, con qué padrón, qué mecanismos evitan duplicidades y qué seguimiento existe después de la entrega.