El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es el más grande de los grupos criminales mexicanos. Según estimación del gobierno de Estados Unidos, tiene un “ejército” de entre 15 mil y 20 mil elementos desplegados en todo el territorio mexicano.
CJNG supera a Ejércitos legalmente constituidos
Se trata de un número de integrantes superior al que tienen Ejércitos legalmente constituidos de algunos países del mundo, y se equipara al de Paraguay, que tiene 20 mil elementos en sus fuerzas armadas.
También es superior a los de Suecia o Dinamarca, que tiene 16 mil, y representa el doble de elementos con que cuentan las fuerzas armadas de países como Irlanda, que tiene ocho mil 500 elementos.
¿Qué cárteles tienen los ‘ejércitos’ más grandes?
De acuerdo con una evaluación del Centro Nacional Contra el Terrorismo de Estados Unidos (NCTC, por sus siglas en inglés) son tres los cárteles mexicanos los que tienen el mayor número de elementos.
En la lista, junto con el CJNG, aparecen La Nueva Familia Michoacana que, según el informe tiene cinco mil efectivos, y el Cártel del Noreste (antes Los Zetas), el cual cuenta con mil integrantes.
La NCTC incluye a esos grupos en su “Guía Antiterrorista”, actualizada en agosto pasado, luego de que el gobierno de Estados Unidos designó organizaciones terroristas extranjeras a otros cárteles mexicanos.
Junto con las tres otras organizaciones antes citadas aparecen también el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo, el Cártel de Juárez y los grupos michoacanos Cárteles Unidos y Los Viagra, entre otros.
En el caso de algunos de estos grupos, como el Cártel de Sinaloa, la Guía refiere que los datos están en proceso de recolección para su próxima publicación pero advierte que “probablemente son miles”.
En el caso del CJNG, el documento destaca que es uno de los grupos más poderosos y violentos de México y disputa el liderazgo con el Cártel de Sinaloa.
Además, señala que es responsable del tráfico de buena parte de la droga que llega a Estados Unidos, incluido el fentanilo, y lo ubica con presencia en todo norteamérica, Europa, Asia, África y Australia.
Resalta que, además de sembrar terror en la población “coacciona o incentiva a jueces, fiscales, políticos y fuerzas de seguridad locales, estatales y federales para facilitar las actividades”.
El CJNG realiza ejecuciones públicas y se le atribuyen la detonación de coches bomba y asesinato de políticos como el del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, el 18 de diciembre de 2020.
Y el atentado a Omar García Harfuch, el 26 de junio de 2020, del cual el hoy estratega de la lucha contra el crimen salió con vida, pese a los más de 400 disparos calibre .50, gracias al blindaje de su camioneta.










