DURANGO, DGO.- Durango acumula 222 casos de gusano barrenador del ganado desde junio, cuando fue confirmado el primer contagio en la entidad. Al corte del 5 de septiembre permanecían activos 45 casos distribuidos en 16 municipios.
El municipio de Durango encabeza la incidencia con 15 casos activos, seguido por Poanas con seis; Cuencamé y Pueblo Nuevo con cuatro cada uno; y Pánuco de Coronado y Tamazula con tres, respectivamente. Otros diez municipios mantienen por lo menos un caso.
De los 45 contagios activos, 25 corresponden a bovinos, 14 a perros, tres a caballos y los restantes a una oveja, una cabra y un felino. La presencia en animales domésticos confirma que el problema sanitario ya no se limita a los hatos ganaderos.
La expansión registrada en apenas tres meses amenaza la movilización de ganado, incrementa los costos de vigilancia y tratamiento y complica la recuperación del mercado exportador. Para los pequeños productores, cada animal afectado representa una pérdida difícil de absorber.
El Gobierno federal integró un Consejo Técnico-Científico y anunció que la estrategia de emergencia evolucionará hacia una campaña nacional de control y erradicación. En Durango, sin embargo, el crecimiento de los contagios obliga a medir la respuesta por su capacidad para detener la propagación, no por la creación de nuevas instancias.
La precisión es indispensable: Durango no tiene 222 casos activos, sino 222 acumulados y 45 activos. Aun con esa corrección, la velocidad de propagación confirma que ya no se trata de un brote aislado, sino de una amenaza sanitaria y económica para la ganadería estatal.














