
Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván, quien desapareció el 5 de octubre del 2025 en Mazatlán, Sinaloa, viajó desde su estado para manifestarse en la llamada Glorieta de las y los desaparecidos, en Paseo de la Reforma, y así exigir que la Fiscalía General de la República (FGR) avance más en las investigaciones para dar con el paradero de su hijo.
Lamentó que a pesar de la evidencia, de que ya hay detenidos y de que Carlos desapareció en un restaurante, no ha sido posible localizarlo. “¿Qué ha faltado? Esa es la pregunta que me hago y les hago a las autoridades”.
Al momento de los hechos, enfatizó, había “muchísimas pruebas, el lugar estaba lleno de personas, de equipo de seguridad y cámaras de vigilancia. Sin embargo, nueve meses después, lejos de que todo eso haya sido motivo para darle seguimiento a dar con el paradero de mi hijo, se perdió información y tiempo valioso desde que el caso estuvo en investigación del fuero común”.
Brenda indicó que si bien actualmente se mantiene en coordinación con las autoridades federales, “creo que nada ha sido suficiente, que nada ha alcanzado para poder encontrar a mi hijo”.
Como parte de su manifestación, acompañada de familiares y su abogado, y con más de 400 mantas con mensajes (unidas con una máquina de coser) sobre la desaparición de su hijo, expresó la crisis que este problema representa para Sinaloa y el país.
Carlos, recordó, acudió a un establecimiento -relacionado con un ex funcionario estatal- acompañado por dos primas y “a partir de que comenta que va al baño, no sabemos de él”.
Expresó que “a partir de que le arrebatan la libertad a mi hijo y a prácticamente toda la familia lo que yo esperaba es que las autoridades hubieran podido actuar de manera inmediata y pudieran haber dado con el paradero de mi hijo, pero pues lamentablemente hemos recorrido un proceso de nueve meses”.














