La inflación anual de México se moderó mucho más de lo esperado a principios de junio, según el informe del Inegi que se publica un día antes de que se conozca si el Banxico mantendrá su tasa de interés sin cambios en el nivel más bajo desde 2022.
Los precios al consumidor aumentaron un 3.55 por ciento en las dos primeras semanas de junio en comparación con el mismo periodo del año anterior, según informó el miércoles el Instituto Nacional de Estadística.
Este dato se situó por debajo de todas las estimaciones de una encuesta de Bloomberg a analistas, que pronosticaba una mediana del 3.72 por ciento.
La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y los combustibles y que es seguida de cerca por el banco central, se desaceleró ligeramente hasta el 4.12 por ciento, aproximadamente en línea con la previsión del 4.13 por ciento.
Inflación en México: ¿Qué productos subieron y bajaron de precio en la primera quincena de junio?
Los billetes de avión, las papas, los aguacates y los costes de la vivienda fueron algunos de los artículos que experimentaron los mayores aumentos de precio durante las dos primeras semanas de junio. Por otro lado, los precios de los tomates, los huevos y los pimientos registraron algunas de las mayores bajadas.
Se prevé que Banxico, como se conoce al banco central, mantenga su tasa de interés de referencia sin cambios en el 6.5 por ciento el jueves, ya que los responsables de la política monetaria siguen mostrándose cautelosos ante la incertidumbre sobre las presiones inflacionarias al consumidor.
Sin embargo, la gobernadora Victoria Rodríguez ha argumentado que el nivel actual de costos de endeudamiento es apropiado para guiar la inflación hacia el objetivo del 3 por ciento. Al mismo tiempo, ha señalado que la débil demanda interna está ayudando a contener el aumento del costo de vida, lo que justifica reevaluar si se justifica un ajuste adicional de las tasas en el futuro.
Los responsables políticos prevén que la inflación general se modere en los próximos meses y converja hacia su objetivo en el segundo trimestre de 2027. Esta proyección sigue siendo más optimista que la opinión generalizada entre los economistas del sector privado, muchos de los cuales esperan que el coste de la vida se vea presionado por los precios de los servicios.
El banco central de México redujo su pronóstico de crecimiento para 2026 del 1.6 por ciento al 1.1 por ciento debido a la debilidad de las inversiones, según su informe trimestral publicado el 27 de mayo.















