DURANGO, DGO. Las lluvias registradas durante los últimos días provocaron la caída de árboles, colapso de bardas, daños en semáforos y severos encharcamientos en distintos puntos de la ciudad de Durango. Los incidentes obligaron a la intervención de cuerpos de emergencia y reactivaron la preocupación por las condiciones de la infraestructura urbana.
Protección Civil mantiene identificados 45 inmuebles con riesgo de derrumbe dentro del Centro Histórico, una situación que se agravó con la humedad acumulada por las recientes precipitaciones. El diagnóstico coloca bajo vigilancia permanente varias construcciones antiguas que representan un riesgo potencial para peatones, comerciantes y habitantes de la zona.
Más allá de los daños inmediatos, las lluvias dejaron al descubierto problemas estructurales que se han acumulado durante años. La combinación de infraestructura envejecida, mantenimiento insuficiente y fenómenos meteorológicos cada vez más intensos comienza a generar una presión creciente sobre la capacidad de respuesta de la ciudad.















