DURANGO, DGO.- La inconformidad del campo duranguense llegó este lunes a las calles de la capital. Productores de frijol bloquearon el bulevar Francisco Villa y tomaron instalaciones de dependencias agrícolas federales para exigir la reactivación de los programas de acopio y una solución al rezago que mantiene almacenadas más de 30 mil toneladas de grano en municipios como Poanas y Cuencamé.
Los agricultores denuncian que la falta de reglas claras para la comercialización ha dejado el mercado en manos de intermediarios que ofrecen entre 8 y 12 pesos por kilogramo, precios que consideran insuficientes para recuperar los costos de producción. La situación se agrava por la incertidumbre generada tras varios meses de espera sin respuestas concretas por parte de las autoridades responsables.
La protesta representa mucho más que una demanda sectorial. El bloqueo refleja el creciente desgaste económico que enfrenta el campo duranguense y evidencia que la crisis agrícola comienza a transformarse en un problema político. Cuando los productores dejan las parcelas para ocupar carreteras y oficinas públicas, el conflicto deja de ser productivo y se convierte en un asunto de gobernabilidad.














