Empresa Siderúrgica José Martí, conocida popularmente como Antillana de Acero, la mayor siderúrgica del país, es una de las sancionadas por Estados Unidos. Foto tomada de FB Antillana de Acero

Empresa Siderúrgica José Martí, conocida popularmente como Antillana de Acero, la mayor siderúrgica del país, es una de las sancionadas por Estados Unidos. Foto tomada de FB Antillana de Acero

Estados Unidos informó que impuso sanciones contra cinco empresas cubanas afiliadas al conglomerado Gaesa, entre ellas a la Empresa Siderúrgica José Martí, conocida popularmente como Antillana de Acero, la mayor siderúrgica del país, y a la nuera de Raúl Castro, esposa de su hijo, Annalie Lilliam Rueda Cardero..

Las otras compañías sancionadas son: Almacenes Universales, la financiera Rafin, el Banco Financiero Internacional y Geominera.

Rafin y el Banco Financiero Internacional son “instituciones financieras vinculadas con Gaesa” encargadas de “mover dinero en representación del régimen”, explicó el comunicado del secretario de Estado, Marco Rubio.

Almacenes Universales es la empresa logística de Gaesa, el gran conglomerado militaro-empresarial que según el Departamento de Estado, es la principal fuente de recursos del Estado cubano, y que también está sancionada.

“GAESA sigue funcionando como el músculo financiero detrás del aparato represivo de seguridad del régimen cubano”, aseguró Rubio en su comunicado.

El 5 de junio el Departamento de Estado anunció sanciones contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y miembros de la familia Castro.

Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, el líder histórico superviviente de la Revolución de 1959, fue uno de los sancionados.

Su esposa Annalie Lilliam pasa a formar ahora parte de la lista, explicó Rubio.

Alejandro Castro Espín, de 60 años, fue un actor clave de las negociaciones secretas entre Cuba y Estados Unidos que condujeron al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países en 2015.

Esta nueva lista de sanciones implica que todas esas empresas y personas no pueden entablar ningún tipo de relación económica con pares estadounidenses, ni acceder al sistema financiero en este país.

Cualquier tipo de propiedad o activo en Estados Unidos queda igualmente bloqueado.

Según medios de prensa, parte de la familia política de Alejandro Castro Espín vive en Florida.