DURANGO, DGO.- La advertencia que durante semanas realizaron comerciantes del Centro Histórico comenzó a materializarse. La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) confirmó que diversos negocios han iniciado ajustes en sus plantillas laborales ante la combinación de bajas ventas, rentas elevadas y una creciente falta de liquidez. Lo que inicialmente se reflejó en cortinas cerradas y locales vacíos ahora alcanza directamente al empleo.
Empresarios sostienen que la situación económica del primer cuadro de la ciudad continúa deteriorándose pese a las expectativas generadas por el Mundial y otros eventos recientes. La disminución en el flujo de consumidores, sumada al incremento de costos operativos, ha obligado a pequeños establecimientos a replantear horarios, reducir personal y posponer inversiones para intentar mantenerse en funcionamiento.
El señalamiento también profundiza el contraste con la narrativa oficial sobre la evolución comercial de la ciudad. Mientras autoridades hablan de transformación de modelos de negocio, los comerciantes insisten en que el problema principal sigue siendo la falta de condiciones para sostener la actividad económica tradicional. La preocupación ahora es que los despidos continúen extendiéndose durante los próximos meses.
















