DURANGO, DGO.- La alerta zoosanitaria derivada del caso de gusano barrenador detectado en Durango mantiene bajo presión a uno de los sectores económicos más importantes del estado. Las restricciones implementadas para controlar riesgos sanitarios han reducido drásticamente la movilización ganadera, afectando la dinámica comercial de productores que dependen de la exportación y del movimiento constante de ganado.
De acuerdo con reportes del sector, el flujo habitual de miles de cabezas semanales continúa operando bajo estrictos controles, provocando retrasos, mayores costos y preocupación entre los productores. El problema dejó de ser únicamente sanitario y comenzó a convertirse en una amenaza económica para regiones cuya actividad depende en gran medida de la ganadería.
La preocupación aumenta porque el tema ya trasciende las fronteras estatales. Las restricciones comerciales y los controles implementados en distintos puntos del país mantienen incertidumbre sobre la recuperación del mercado, mientras productores y organizaciones ganaderas presionan para evitar que las pérdidas acumuladas se conviertan en un problema estructural para el campo duranguense.















