DURANGO, DGO.- La captura de 15 presuntos involucrados en la balacera de Praxedis Guerrero coincidió con nuevos reportes de hechos violentos y cuestionamientos ciudadanos sobre la percepción de seguridad en la capital. Durante las últimas horas, redes sociales y espacios informativos concentraron su atención en videos, operativos y despliegues policiacos registrados en distintos puntos de la ciudad.
Mientras algunos actores políticos insistieron en que Durango sigue siendo una ciudad tranquila, la discusión pública comenzó a girar en torno a una realidad más compleja: la frecuencia con la que los temas de seguridad reaparecen en la agenda estatal. El contraste entre los mensajes institucionales y las imágenes que circulan entre la población alimenta una percepción de incertidumbre difícil de contener únicamente con declaraciones oficiales.
La seguridad vuelve así al centro del debate social. No se trata solamente de los hechos ocurridos en Praxedis Guerrero, sino de una acumulación de eventos que mantienen vigente la preocupación ciudadana sobre la capacidad de las autoridades para contener riesgos en una entidad ubicada dentro de una de las regiones más sensibles del país.
















