DURANGO, DGO.- conflicto por la comercialización del frijol en Durango entró en una fase crítica luego de que productores endurecieran su postura frente a autoridades estatales y federales. Organizaciones campesinas advirtieron que, de no resolverse los pagos pendientes y los incentivos comprometidos, iniciarán bloqueos en centros de acopio durante los próximos días, lo que afectaría directamente la cadena de distribución regional.

El fondo del problema es estructural: los costos de producción —fertilizantes, diésel y transporte— han superado el precio de venta del grano. En varios municipios, los productores reportan pérdidas por tonelada, lo que vuelve inviable sostener el ciclo agrícola en las condiciones actuales.

La presión ya alcanzó al Congreso local y comienza a escalar en el terreno político. El riesgo inmediato es que el conflicto se extienda a otras zonas agrícolas del estado, donde miles de familias dependen del frijol como principal fuente de ingreso.