Tenemos casi todo el derecho a señalar que se trata de un problema de calendario, opinó el historiador Lorenzo Meyer, tras el arresto de la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, quien aprehendida ayer, debido a una denuncia de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda ante la PGR, en la que se detectó su participación en delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
“Entonces
aquí se está usando el tema de la impunidad para restarle
legitimidad a Elba y trasladársela al
gobierno”, estimó el analista en
Noticias MVS primera emisión.
Meyer
argumentó que la detención obedece a
“razones de calendario político y no de justicia”, en un momento en el
que se anunció la reforma educativa y la advertencia de la lideresa de que se
podrían iniciar las movilizaciones de 1 millón 200 mil maestros a su cargo.
Abundó
que obedece al poder, no
a conductas morales. “Ha muerto el rey y vive el rey”, recalcó.
En este
movimiento quién gana el imperio de la
ley o gana Peña Nieto, cuestionó el historiador al enmarcar que la presidencia
mexicana estaba perdiendo espacios frente a lo que se llama poderes fácticos.
“Este primer
movimiento pareciera que lo que pierde Elba y lo ganaría el poder ejecutivo,
sino que también se manda un mensaje a muchos otros poderes fácticos que tienen
espacios de poderes que han ido ganando, debido al debilitamiento de la
presidencia”.
El
historiador estimó que se trata de un
mensaje para otros poderes fácticos, “te lo digo a ti Elba Esther gordillo (…)
para que lo escuchen todos ustedes que tiene más o menos la misma naturaleza” del Sindicato Nacional de
Trabajadores dela Educación.
Al comparar
la detención del ex líder petrolero, La
Quina, Joaquín Hernández Galicia, a quien aparentemente se le sembraron armas y se le acusó de la muerte de un hombre en
tiempos de Carlos Salinas, estimó que se trata de una “acción más fina” y mejor
armada.
“Ahora es
algo mucho más fino que lo que hizo
Salinas. El monto del viaje que hizo, los servicios de inteligencias de
Hacienda, que por ciento, debieron haber detectado esto desde hace mucho, está bien armado”.
Recordó que
con la renuncia obligada de quien fuera
líder moral del SNTE, Carlos Jonguitud,
en tiempos de Carlos Salinas de Gortari, no pasó nada dentro del
sindicato, siguió funcionando; cuando La Quina entró a la cárcel, el sindicato
se quedó paralizado. “La gran maquinaria
sindical sigue funcionando, ¿sucederá lo mismo con el SNTE?”, cuestión.
FUENTE: ARISTEGUI NOTIICIAS