La Secretaría de Gobernación aclara que el mecanismo deja de ser obligatorio y pasa a ser de orientación o indicativo.

Las diferencias entre los gobernadores con el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, obligaron a la federación a replantear una vez más un mecanismo de coordinación, mientras México llega a la cifra récord de 50 mil 517 muertos por COVID-19.

La reunión semanal entre funcionarios federales y mandatarios de todas las entidades sirvió para que la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, pusiera sobre la mesa el quitarle la obligatoriedad al semáforo epidemiológico, para que se convierta en un instrumento que se ajuste “a la realidad social, económica y sanitaria de cada entidad”. Además, pidió a los mandatarios estatales, agrupados en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), “una nueva etapa” de colaboración.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y vocero para la pandemia en México, López-Gatell, aseguró que no se trata de un “arrepentimiento de lo ya vivido”, sino del “lado b” o la segunda etapa de la respuesta a la epidemia.

Mientras que el gobernador de San Luis Potosí y presidente en turno de la Conago, Juan Manuel Carreras, confirmó que será el miércoles 19 de agosto cuando se reúnan todos los mandatarios de manera presencial con el presidente Andrés Manuel López Obrador en donde se tratará la estrategia ante la pandemia, el tema hacendario-fiscal, así como el regreso a clases.

La respuesta se da a una semana de que un grupo de mandatarios, agrupados en la llamada Alianza Federalista, exigieran la renuncia del subsecretario López-Gatell, y luego de una reunión el lunes pasado con un selecto grupo de gobernadores convocados en el Palacio de Covián, sede de la Secretaría de Gobernación.

Durante su participación, Olga Sánchez Cordero reconoció que existen “fricciones naturales, pero jamás un rompimiento”, por lo que hoy más que nunca, –aseguró– se deben mantener unidos.

De acuerdo con el planteamiento elaborado por la Federación, se generarán mesas técnicas que tendrían como sede la Comisión Nacional de Salud, que servirían para plantear modificaciones a la metodología y a los aspectos cualitativos del semáforo con la finalidad de ajustarlo a la realidad de cada entidad.

En concreto, el semáforo epidemiológico dejaría de ser obligatorio para ser de orientación o indicativo; lo que abriría la posibilidad de que el semáforo funcione de manera regional.

También se planteó que los resultados del riesgo evaluado, el color del semáforo, sea comunicado directamente a cada entidad y no de manera generalizada, “a fin de promover un mayor rango de adaptabilidad”; así como el dejar de llamar “actividades esenciales” para acuñar el término “actividades asociadas a mayor o menor riesgo”.

“Pero siempre, siempre con el consenso de ustedes, siempre contando con su valiosa participación”, señaló la funcionaria federal .

En su oportunidad, López-Gatell insistió en que ha sido acertado el manejo de la pandemia durante los primeros cinco meses, “pero ante una epidemia prolongada –dos, tres o más años de duración– se requiere un nuevo abordaje”.

“No es que la revisión implique un arrepentimiento de lo ya vivido, sino la necesidad de prepararnos para una etapa que por su duración y el peso que tiene en la economía en la sociedad, requiere otros abordajes complementarios”, enfatizó.

En el encuentro, el gobernador de San Luis Potosí destacó la reunión de la que será anfitrión para el 19 de agosto en la que, no descartó que se presenten “acuerdos de carácter fiscal en beneficio del país”; mientras que en el terreno educativo”.

Por lo pronto, la propuesta final será presentada ante la Comisión Nacional de Salud para su revisión, y en su caso, aprobación, para ser dado a conocer en la sesión plenaria en la que participará el titular del Ejecutivo federal.

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