CIUDAD DE MÉXICO.- La Red Nacional de Bibliotecas Públicas (RNBP) enfrenta tres desafíos urgentes. Uno es la redefinición de un contrato millonario que la actual administración califica como “una vergüenza”, suscrito en el sexenio de Felipe Calderón, entre la Dirección General de Bibliotecas (DGB) y la empresa EBSCO México, a través del cual la Secretaría de Cultura adquirió una base de datos vitalicia por 207 millones 591 mil 640 pesos… pero que hasta el momento no se ha utilizado.

Así lo reveló ayer a Excélsior Marx Arriaga, titular de la Dirección General de Bibliotecas (DGB), tras inaugurar el XIX Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas que se realiza en la Biblioteca de México, que concluirá mañana y en donde se dieron cita representantes de 700 bibliotecas de todo el país.

Hay un contrato con la empresa EBSCO que es una vergüenza, el cual se hizo para una plataforma y que nunca se utilizó. Es una base de datos en internet que, en teoría, se iba a utilizar en todas las bibliotecas públicas (del país). Sin embargo, el contrato nunca se ejerció”, comentó.

Sí se pagó el monto, pero no se ha utilizado… pero hay que hacerlo, aunque el gasto se hizo en otro sexenio y fue prácticamente dinero tirado a la basura. El contrato es vitalicio, creo, una base de datos que se compró, si mal no recuerdo, durante el sexenio de Felipe Calderón”, apuntó.

SALARIO PAUPÉRRIMO

El segundo pendiente es el sueldo de los 15 mil 300 bibliotecarios que, en promedio, ganan dos mil 500 pesos mensuales, dijo Arriaga, lo cual necesita una reforma a Ley General de Bibliotecas.

¿Hay suficientes bibliotecarios?, se le cuestionó. “Sí, ¡y para qué queremos más si las condiciones son pésimas! Hoy la Red no se sostiene de libros o infraestructura, sino con bibliotecarios que, en promedio, ganan dos mil 500 pesos al mes.

Y si ellos decidieran dejar su espíritu de vocación… todo se vendría abajo. ¿Qué bibliotecario formado en una de las nueve universidades del país querría reemplazar a estos bibliotecarios?”

Explicó que la Red se sostiene con este trabajo y porque hay Actas de Cabildo que establecen la existencia de las siete mil 458 bibliotecas en todo el país. “Sé que falta muchísimo para echar a andar la Red y decir con todas las letras, y una sonrisa en la cara, que tenemos la red cultural más grande del país”.

¿Cómo mejorar el sueldo? “Reformando la ley, porque ahora todo es de buena voluntad, es decir, yo hablo con un presidente municipal y acepta apoyar al bibliotecario, pero cuando cambia la autoridad todo se pierde. Lo que necesitamos es proponer un perfil de ingreso y la permanencia del bibliotecario.

Además, establecer normas para el proceso de catalogación, en donde se obligue a que la DGB genere un catálogo nacional con una bibliografía nacional, la cual es básica porque es el patrimonio bibliográfico del país, ya que es un gasto público que se ha hecho por décadas y necesitamos tener conocimiento de esos libros, así como una modificación fundamental al depósito legal en las bibliotecas públicas”.

¿Cuándo resolverán el tema salarial? “El viernes tenemos un foro con los 32 coordinadores estatales, bibliotecólogos, especialistas y quienes conocen las necesidades de la biblioteca. También habrá legisladores con quienes se ha visto el tema; esperamos que después del foro tengamos datos suficientes para concluir la redacción de un texto y que algún legislador la lleve a alguna de las cámaras”.

LIBROS ENMOHECIDOS

El tercer punto es la ruinosa infraestructura de la Red y la desactualización de los acervos. Hasta el momento, detalló, se han enviado nuevas colecciones a 592 bibliotecas en 17 estados de las siete mil 458 de todo el país, aunque Arriaga confirmó que el panorama más preocupante está en Durango, Nuevo León, Estado de México, Puebla y Veracruz.

Ahí las condiciones son malas. Veracruz es uno de los estados que más he visitado y lo peor que he observado son acervos enmohecidos, bibliotecas sin luz y con estantería oxidada que data de los años 80”, apuntó.

¿Cómo se resuelve los acervos enmohecidos? “Hay que tirarlos, hacer el descarte y enviar acervo nuevo”.

¿Aunque se vuelva a enmohecer? “Claro y es normal, porque una biblioteca en donde la conservación no es uno de los temas principales, tiene que estar actualizando los acervos de manera continua. Pero hay que ir viendo áreas, en especial de matemáticas, física, biología y tecnología, porque son materiales que se rezagan muy rápido. Así que de nuevo hay que dotar de material que responda a las necesidades educativas de la población”.

¿Y en el caso de Veracruz, Puebla y Estado de México? “Hay una gran cantidad de bibliotecas y es difícil llegar a éstas, además de que no tienen grandes recursos”.

¿Cuánto ha invertido la DGB este año? “Hay varios rubros, pero si nos centramos en la compra de acervos, la Red cuenta con un presupuesto de 22 mdp al año. De éstos, más de 14 mdp ya se utilizaron para comprar nuevo material y el resto ya está comprometido, sólo esperamos a que salgan las licitaciones. Así que ya se gastó todo el presupuesto para acervos y esperamos que tengamos aumento en 2020. Creemos que con 10% podremos cubrir de manera óptima el siguiente año”.

MÁS DINERO

Frausto informó que se han diagnosticado 500 de las siete mil 458 de la Red, aunque las acciones van en marcha. “No esperamos terminar un diagnóstico para actuar; éste se va haciendo y se trabaja para mejorar las bibliotecas. Esto no detiene ningún proceso”, dijo, y aseguró que, en cuanto a mantenimiento y compra de acervo, se proyecta un incremento presupuestal de 20 por ciento.

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