En el auditorio Alejo Peralta, el equipo de Canal Once festeja 60 años del proyecto televisivo. Al frente, la escritora Cristina Pacheco (cuarta de izquierda a derecha), y el director del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, entre otros.Foto María Luisa Severiano

Cachuchas a remate
Tuit servido de FCH
Margarita, borrada

Podría parecer un asunto menor. Un escarceo tuitero. Pero hay mar de fondo en la indispuesta defensa que Felipe Calderón Hinojosa hizo ayer de José Antonio Meade Kuribreña a causa de unas cachuchas de campaña presidencial priísta, ofrecidas a precio de remate en un puesto de mercado.

La historieta, que no debió pasar de allí, comenzó la noche del domingo, cuando la cuenta tuitera @ixmiquilpanvive planteó: “Venden gorras de campaña del @PRI_Nacional y @JoseAMeadeK a $3 en tianguis de México. ¿Alguien se anima?” (https://goo.gl/3s7VFg). Un tuitero astillado ironizó enseguida: “Tal vez quieran comprar esas cachuchas de la pasada campaña de @JoseAMeadeK ahora en @HSBC_MX o en el Grupo Alfa de #Monterrey” (https://goo.gl/WhPD21; recuérdese que el cinco veces secretario de gabinetes presidenciales pasó a ocupar puestos de consejero en las empresas citadas).

El astillado cotorreo provocó una andanada de tuits que, tal cual sucede en el mundillo de los bots y los troles, manejaban líneas similares de contraofensiva, acusando al irreverente de estar ardido, ser envidioso y no tener méritos profesionales para aspirar a puestos y remuneraciones como las de Meade Kuribreña, a quien, en realidad, no se había criticado en sus merecimientos profesionales como economista sino en función de las cachuchas de campaña presidencial puestas a remate a tres pesos en un mercado.

A unos minutos de la emisión del tuit astillado, el expriísta, expanista y ahora priísta en receso Javier Lozano Alarcón inició la cascada, sin arrobar al destinatario pero adjuntando su mensaje al emitido por el autor de estas líneas: Muy pero muy chafa comentario. Ya quisieras su estatura. El propio Meade, en cambio, puso una carita de risa hasta el llanto ante el comentario del consultor Gabriel Guerra Castellanos, quien tuiteó: “Hay que apurarnos porque se están apreciando, mi querido @julioastillero. ¡Hace 8-9 meses las regalaban!”

Llegó el lunes y le amaneció políticamente a Felipe Calderón Hinojosa con el tema que había provocado una carga de cuentas (reproductoras, la mayoría de ellas, de propaganda y opiniones relacionadas con el calderonismo) contra el tuitero que había osado ofender a Meade Kuribreña con el pétalo de las cachuchas. Y saltó al ruedo el político que se hizo del poder mediante fraude en 2006 y que convirtió a México en un cementerio y una tierra llena de sangre y venganzas. Así soltó, dando retuit al tema de las cachuchas a remate que podrían ser adquiridas por HSBC Holding o el Grupo Alfa: Un servidor público debe estar al servicio de la verdad y del bien común, particularmente en áreas de información. Sarcasmos y bromas, además de malas, de mal gusto sobre ciudadanos, son contrarios al verdadero servicio público. El aludido, quien firma esta columna y no es servidor público, respondió: “¿Qué se sirvió, @FelipeCalderon, para que pretenda servirse de un tuit mío y lo confunda con temas de servidor público y verdadero servicio público? Le deseo salud y buen juicio”.

Pero este intercambio tuitero, que en sus formas es absolutamente prescindible, encierra algo más: necesitado de construir un instrumento partidista de defensa de sus intereses, que le posibilite llegar a un protector cargo legislativo, y ante el hundimiento de su carta original, su esposa Margarita Zavala Gómez del Campo, el descolocado Calderón Hinojosa busca alternativas, una de las cuales podría ser el propio Meade Kuribreña, a quien se buscaría reivindicar en las elecciones intermedias de 2021 o en la siguiente presidencial, de 2024, como la contrapropuesta de manejo económico ortodoxo ante lo que el calderonismo cree avizorar como un inminente fracaso del obradorismo.

Meade no mantiene ya ninguna relación con el PRI y sus posturas políticas son más cercanas al panismo o, en particular, al calderonismo. El grupo tecnocrático, ya huérfano en términos de partido (Mikel Arriola, Aurelio Nuño, entre otros), necesitará alternativas. Habrá de verse si, más adelante, Felipe Calderón Hinojosa logra reinstalarlos en la política militante.

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

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