De 2012 a 2017, se registró una caída de 12.9 por ciento en la producción nacional de miel, al pasar de 58 mil 602 toneladas a 51 mil 65 toneladas, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Los estados de Yucatán, Campeche, Puebla, Guerrero y Jalisco fueron los que más dejaron de producir durante esos seis años, pues tuvieron una reducción de 58.2 por ciento, 51.2 por ciento, 22.4 por ciento, 10.4 por ciento y 2.1 por ciento, en ese orden.

A decir del representante de las comisiones de Ganadería, Agricultura y Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, Efraín Rocha Vega, lo anterior es apenas una de las consecuencias de la disminución en la población de abejas en nuestro país.

En entrevista con Notimex, el diputado federal dijo que hasta el año pasado se estimaba una pérdida de 30 por ciento, de 2 millones de colmenas contabilizadas en México; mientras tanto, en Estados Unidos hay una merma superior al 40 por ciento.

El riesgo es cada vez mayor por el uso constante de agroquímicos, pesticidas y neonicotinoides -insecticidas que actúan en el sistema nervioso central de los insectos-, los cuales son altamente tóxicos para las abejas, afirmó el legislador .

Esa situación ha hecho más latente el fenómeno denominado “colapso de la colmena”, toda vez que la ausencia de las abejas obreras es cada vez más visible en los panales. “Ya no regresan cuando salen a buscar polen y néctar para producir el endulzante e incluso para polinizar”, dijo Rocha Vega.

En cada colmena llegan a trabajar hasta 10 mil insectos durante la temporada de estiaje o de frío, pero en época de floración suman entre 30 mil 40 mil, que son guiados por la abeja reina, comentó el gerente del Comité Nacional Sistema Producto Apícola, Víctor Manuel Abarca Salas.

Cada abeja obrera tiene la capacidad de vivir hasta 90 días durante el invierno y sólo 30 días cuando la actividad apícola es más demandante y, por tanto, el trabajo las desgasta, expuso.

Durante el tiempo de floración -cuando el trabajo es mayor-, llegan a producir entre 25 y 30 kilos por colmena. Si se toma en cuenta la disminución de 2 millones de colmenas, se habrían perdido 60 millones de kilogramos de miel.

Las abejas forman parte de una especie que se caracteriza por su gran capacidad de trabajo y una perfecta organización dentro de las colmenas, en cuyo interior hay tres clases: la reina, la obrera y el zángano.

El diputado federal opinó que si bien la situación anterior afecta de manera directa y económica a unas 40 mil familias mexicanas, también hay problemas que no deben dejarse a un lado y que requieren la implementación de políticas públicas para revertir los daños.

El papel de las abejas es la polinización -que es la transferencia del polen de los estambres al pistilo de la flor-, “actividad esencial para producir los frutos que consumimos”, como manzanas, melón, sandia, pepino y aguacate, mencionó.

En la zona manzanera de Chihuahua, se poliniza con el apoyo de esos pequeños insectos; sin embargo, han tenido un déficit de colmenas para llevar a cabo ese trabajo durante la primavera, comentó.

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