No obstante, el acceso de la población femenina a la justicia y el pleno acceso a sus Derechos Humanos (DH) está lejos de materializarse, denunció Michelle Bachelet, directora ejecutiva de ONU Mujeres.
Al arrancar en Nueva York la 57
sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, por
sus siglas en inglés) –dependiente de la ONU–, la ex presidenta de Chile
exhortó a los países asistentes a emprender medidas urgentes que conviertan los
avances legislativos en realidades para las mujeres.
En su discurso inaugural,
Bachelet reconoció los avances de los países miembros de la ONU en materia de
defensa y reconocimiento de la violencia que se ejerce contra las mujeres, sin
embargo resaltó que las altas cifras de violencia contra la población femenina
no han disminuido a nivel mundial.
Por lo que instó a las y los
representantes de los gobiernos presentes a celebrar acuerdos urgentes
enfocados en la prevención de la violencia, pues “el mundo ya no puede soportar
el costo de la violencia contra las mujeres”, advirtió Bachelet.
Recordó que arriba del 70 por
ciento de las mujeres en algunos países enfrentan violencia psicológica o
sexual en algún momento de su vida, al mismo tiempo que la violencia en la
pareja representa entre el 40 y 70 por ciento de los asesinatos de mujeres en
países como Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y Estados Unidos.
En países en desarrollo, una de
cada tres niñas tiene más posibilidades de casarse que de ir a la escuela, y
alrededor de 140 millones de niñas y mujeres sufren mutilación genital,
mientras que la violación sexual es usada como táctica de guerra en muchos
países.
Michelle Bachelet calificó la
actual sesión de la CSW como la más grande reunión internacional para terminar
la violencia contra las mujeres, lo que, dijo, representa una oportunidad
histórica para que los Estados ejerzan su responsabilidad en materia de
prevención y eliminación de este tipo de violencia.
La violencia contra las mujeres
representa uno de los grandes pendientes y rezagos dentro de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio –planteados por la ONU en el año 2000–, por lo que
Bachelet planteó que en este año los acuerdos que se establezcan deben estar
enmarcados en cinco áreas principales.
Planteó la necesidad de
fortalecer leyes, políticas y programas creados para combatir este flagelo, ya
que pese a los progresos en la creación de normas, su implementación ha sido
lenta y los sistemas de justicia son débiles y no responden a las necesidades
femeninas.
La directora de ONU Mujeres
recomendó enfocar esfuerzos en la prevención de la violencia, erradicar
inequidades de género y discriminación, así como en la protección de los DH, toda
vez que cuando las mujeres puedan ejercer sus derechos y disfrutar de
oportunidades equitativas y un adecuado estándar de vida, serán menos
susceptibles de sufrir violencia de género, puntualizó.
En tercer lugar, dijo Bachelet,
se debe considerar la prevención y respuesta a la violencia como parte de una
estrategia coordinada que sea efectiva en cada una de las naciones.
También demandó servicios
multisectoriales que además de atender a las víctimas de violencia, brinden
apoyo integral, económico, social y psicológico, y al mismo tiempo proporcionen
herramientas para su empoderamiento.
Finalmente instó a los gobiernos
a garantizar datos fiables, tanto en la evaluación de los programas como en las
estadísticas de violencia.
La CSW es una comisión operativa
del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC, por sus siglas
en inglés), que se dedica a la promoción de la igualdad de género y el adelanto
de las mujeres a nivel mundial. La 57 sesión del mecanismo inició ayer y
concluye el próximo 15 de marzo.
FUENTE: CIMAC