Opinión
16/05/2018
MARTÍN MORENO

Encuestas: las confiables y las no confiables

MARTÍN MORENO

“¿En qué encuestas podemos confiar? ¿Cuáles han fallado y cuáles son confiables?”. Foto: Cuartoscuro

+ Buendía & Laredo, Mitofsky, GEA, BGC, fallaron en 2012

+ Algunas ya “inflan” a Anaya o a Meade

La pregunta que, hoy por hoy, corre de boca en boca entre millones de mexicanos, a solo 45 días de la elección presidencial, es: ¿en qué encuestas podemos confiar? ¿Cuáles han fallado y cuáles son confiables?

“Una encuesta es una fotografía del momento, que en cualquier instante puede cambiar”, es el escudo de los encuestadores. Es un pretexto absurdo por dos razones básicas. Primera. Entonces, ¿a dónde queda el profesionalismo, la preparación y la ética de los encuestadores que, se suponen, son profesionales? Cobran, y muy caro, sus encuestas, por lo tanto, su trabajo debe tener un mínimo de rigor y asumirse como ENCUESTADORES PROFESIONALES. Comodino les resulta decir: “La gente puede cambiar de opinión en la urna”. Ok. Sin embargo, para eso está la vacuna del margen de error, en todo caso. Segunda: son encuestas que se divulgan ante la opinión pública a través de los medios, luego entonces, influyen directamente en el criterio de los votantes y por lo tanto se les debe EXIGIR a los encuestadores un mínimo de profesionalismo, ética y rigor a la hora de difundir una encuesta. No basta con poner, a pie de página, la metodología. Se requieren parámetros adicionales que exhiban o recuerden a aquellas encuestas que fallaron”. (Extracto de mi libro 1/Julio/2018 Cambio radical o dictadura perfecta. Capítulo: “Las encuestas que fallaron en 2012”. Edit. Random House / Aguilar).

¿Hay perversidad o manipulación en muchas encuestas? Sí.

¿Hay intereses económicos y políticos en muchas encuestas? Sí.

¿Hay encuestas confiables? Sí.

Echemos un vistazo, entonces, a las que por sus propios números, resultados y tendencias, y no por opinión o interpretación del columnista, son encuestas no confiables, y en cuáles sí se puede confiar. A final de cuentas, insistimos: sus números son los encargados de calificar a las encuestas. (Información extraída del mismo libro):

 

LAS ENCUESTAS NO CONFIABLES

Peña Nieto ganó la elección presidencial del 2012 por 7.5 puntos de diferencia sobre Andrés Manuel López Obrador. ¿Qué pronosticaban las encuestas?:

BUENDÍA & LAREDO: daba a EPN (54.3%) el triunfo sobre AMLO (21.4%), es decir, por 33 puntos. La diferencia era abismal. Falló en su trabajo.

GEA-ISA: daba a EPN (36%) el triunfo sobre AMLO (16%), por 20 puntos. La diferencia era notable. Falló en su trabajo.

BGC-EXCÉLSIOR: le daba en junio a EPN (44%) el triunfo sobre AMLO (28%), por 16 puntos. La diferencia era considerable. Falló en su trabajo.

PARAMETRÍA-EL SOL DE MÉXICO: daba en junio a EPN (43.9%) el triunfo sobre AMLO (28.7%), por 15 puntos. La diferencia era notable. Falló en su trabajo.

CONSULTA MITOFSKY: le daba en junio a EPN (43.6%) el triunfo sobre AMLO (29.2%), por 14 puntos. La diferencia era amplia. Falló en su trabajo.

 

LAS ENCUESTAS CONFIABLES

PERIÓDICO REFORMA: le daba en junio a EPN (29%) el triunfo sobre AMLO (26%), por 3 puntos. La diferencia se ubicó dentro del margen de error. Acertó en su trabajo.

*****

¿Por qué algunas encuestas fallan y otras son certeras?

¿Por qué son más confiables unas sobre otras?

Con base en los muestreos presentados en esta columna, ¿por qué Buendía & Laredo se equivocó por tanto margen (33%) en 2012, mientras el diario Reforma fue certero y estuvo, con tan sólo 3%, dentro del margen de error? ¿Qué hizo mal Buendía & Laredo y qué hizo bien Reforma? Este punto sería tema de estudio profundo.

Sin embargo, más allá de metodologías, lo que cuenta es el resultado: Reforma, por sus propios números, será confiable rumbo al uno de julio de 2018, mientras que a Buendía & Laredo, GEA-ISA, BGC-Excélsior, Parametría y Consulta Mitofsky – insistimos: evaluando bajo sus propias encuestas, números y porcentajes-, habrá que verlas con una dosis de reserva y de desconfianza. (En la praxis, las encuestas, en realidad, se autocalifican por sí mismas bajo una premisa rotunda: son o no son confiables).

Por ello, hoy vemos a diversas encuestas que dan bandazos: algunas tratando de inflar a Ricardo Anaya para acercarlo a AMLO, y otras a Pepe Meade, intentando ubicarlo en segundo lugar. Ambos ejercicios, muy alejados de la realidad electoral.

No se vale mentir dentro de una democracia.

No se vale intentar manipular al electorado.

No se vale hacer trampa.

Aquí está la información. Tengamos memoria.

¡Y votemos, por supuesto!

 

TW: @_martinmoreno

                  FB / Martin Moreno

Fuente: 
SINEMBRAGOMX

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