Mujeres
06/04/2018

Más de 250 actrices y escritoras argentinas piden al Congreso que despenalice el aborto

Cecilia Roth, Dolores Fonzi y Érica Rivas están entre las firmantes de una carta abierta a los legisladores: "Hagan Historia y salden su deuda con las mujeres"

El Congreso de Argentina debate por primera vez la posibilidad de despenalizar el aborto, que está prohibido y castigado con la cárcel excepto en casos de violación y riesgo para la madre. Frente a esa puerta abierta, un grupo de 24 actrices se reunió para pedir públicamente a los legisladores que voten a favor de legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. En seis días, las firmantes de la carta abierta son más de 250, entre ellas Cecilia Roth, Dolores Fonzi y Érica Rivas. Conmovidas por la iniciativa, las escritoras comenzaron a sumarse este jueves con un mensaje idéntico y se acercan a la veintena.

"Tal como cada dos años lo hacen ustedes, esta vez nosotras les pedimos su voto. Les pedimos su voto para terminar con la muerte, la cárcel y el silencio. No estamos a favor del aborto. Estamos a favor de la despenalización del aborto. Y por eso mismo, estamos a favor de la vida. De todas las vidas: también la de aquellas mujeres que arriesgan sus cuerpos en manos de un negocio siniestro y clandestino", dice la misiva.

"Estamos convencidas de que el aborto legal -acompañado de políticas públicas de educación, prevención y contención para evitarlo- nos convertirá en una sociedad más justa, más moderna y definitivamente menos hipócrita", continúa la carta, que cierra con una exhortación: "Llegó la hora. Hagan Historia y salden su deuda con las mujeres".

"No estoy a favor del aborto, pero sí de la despenalización", declaró a América TV la multipremiada actriz Graciela Borges y recordó las palabras con las que la convenció su colega Marta Bianchi: "¿Quién va a estar a favor del aborto? Nadie lo está. ¿Pero te parece justo que se desangren en lugares oscuros?".

"Somos muchas y muy diferentes. Pero en algo coincidimos", escribió Verónica Llinás en las redes sociales junto a una foto con el pañuelo verde de la campaña a favor del aborto legal, seguro y gratuito. "Diputadas, diputados: somos muchas. Queremos que nuestro pedido se escuche. #AbortoLegalYa", tuiteó Dolores Fonzi con una foto similar. El pañuelo verde se convirtió en el símbolo de la última marcha del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, días después de que el presidente argentino, Mauricio Macri, diese luz verde al debate a pesar de estar en contra.

Las escritoras siguen el camino marcado por las actrices. El próximo 17 de abril se reunirán en la cooperativa lavaca para firmar de forma conjunta la carta pública. Por ahora son 16, entre ellas Claudia Piñeiro, Selva Almada, Beatriz Sarlo y Samanta Schweblin. "Me conmovió mucho que se pudieran juntar y poner el cuerpo, firmar, comprometerse y me parece importante hacer lo mismo desde otros ámbitos de la cultura", dice Piñeiro a EL PAÍS. Junto a Cecilia Szperling, Piñeiro hizo un llamamiento a otras colegas y asegura estar emocionada de su respuesta inmediata: "Cuando hay un motor importante, estamos todas juntas". La novelista defiende que los hombres acompañen la iniciativa, pero que sólo firmen las mujeres porque "es de ellas la decisión sobre su cuerpo".

50.000 hospitalizaciones al año

La prohibición del aborto no evita que las mujeres argentinas interrumpan embarazos no deseados de forma clandestina. No hay datos oficiales, pero se estima que cerca de medio millón de mujeres abortan cada año en Argentina. Sí hay registros de las que deben ser hospitalizadas por complicaciones derivadas: 50.000 mujeres, de las que el 43% son menores de 24 años. En 2016, 43 mujeres fallecieron por este motivo, lo que lo convierte al aborto en una de las principales causas de muerte materna.

Las encuestas publicadas en los medios de comunicación en las últimas semanas muestran que la mayoría de la ciudadanía argentina está a favor de la despenalización del aborto, pero hay al menos un 30% que se opone. En el interior del hemiclo, las posiciones están más divididas y cerca de la mitad de los diputados aún no tiene su posición decidida. Es a los indecisos a quienes se dirigen los que pelean para inclinar a un lado u otro la balanza.

 

Fuente: 
EL PAÍS

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