México
16/03/2017

Sin explicación, La Casa de los Derechos de Periodistas, desconoce a Enlace poblana

Comunicado H. Puebla de Zaragoza a 16 de marzo del 2017

Hoy, la Casa de los Derechos de Periodistas me echó. Sin ningún motivo justificado, sin dar explicación y sin dar la cara, la organización, a la que pertenecí por espacio de cuatro años, que dice defender a los periodistas y que lamentablemente se ha convertido en una agresora de periodistas -que está secuestrada por una pandilla de bandidos y vividores del erario público-, argumenta que yo no pertenezco al equipo de trabajo. 

Efectivamente, yo no pertenezco a esa pandilla. Mi “delito” por el que hoy se me hace a un lado de esa organización, es por haber hecho mi trabajo de defensa de los periodistas poblanos. Lamentablemente toqué lo intereses económicos de la Casa de los Derechos de Periodistas, al cuestionar el trabajo del gobierno del estado de Puebla, el que ha venido apoyando con recursos a un grupo de directivos de esa organización.
De manera cobarde, sin atender a mi derecho de ser escuchada, en un juicio sumarísimo, la presidenta de la Casa de los Derechos de Periodistas, Judit Calderón, en un acto de arrebato, como está acostumbrada a hacerlo, mediante un twitt intenta desacreditar mi personalidad en la defensa de mis compañeros periodistas del estado de Puebla.
Me pueden quitar los nombramientos y las representaciones, pero lo que no me puede quitar la Casa de los Derechos de Periodistas es el orgullo de estar de lado de los comunicadores agredidos, los que nunca son escuchados por los encumbrados defensores, los que se sientan al desayuno opíparo con funcionarios del gobierno estatal y federal para delinear la “estrategia” que permita seguir bajando recursos a su favor.
“La Casa de los Derechos de Periodistas quiere aclarar que Claudia Martínez Sánchez no pertenece al equipo. Gracias”, es lo que dice el comunicado emitido hoy en redes sociales desde la cuenta oficial de la Casa de los Derechos Periodistas. Y qué bueno que hoy lo reconoce esa organización de esa forma tan cobarde, porque con ello se enaltece el trabajo que yo, entonces, en forma personal, sin pedir recursos oficiales como ellos, he venido realizando a favor de los periodistas agraviados de Puebla.
Si yo no pertenezco a la Casa de los Derechos de Periodistas, entonces ellos son unos usurpadores del trabajo de defensa que he venido realizando y que cómodamente se cobijaron como acciones propias, vayan a saber con qué beneficios económicos del gobierno del Distrito Federal y del Gobierno Federal.
Entonces ahora digo que, en cuatro años de servicio a esa ingrata organización, he podido salvar la vida de por lo menos 8 periodistas poblanos, he logrado medidas cautelares para por lo menos una veintena de comunicadores y he dado seguimiento a por lo menos 249 casos de agravios en esta entidad. Todos estos actos nunca los atribuí a mi persona, aun cuando los hice con mis propios recursos, pero sí fueron reconocidos como acciones de la Casa de los Derechos de Periodistas.
Hoy la dirigencia servil y corrupta de la Casa de los Derechos de Periodistas intenta denostar mi labor, me echan de esa organización, pero al menos a mí me queda el orgullo de no haber pedido dinero a los gobiernos estatales, a cambio de callar agravios de periodistas como paso en Michoacán, Chiapas y Puebla, en donde funcionarios de esa casa medraron con la vida de los comunicadores en riesgo.
Hoy los vividores de la Casa de los Derechos de Periodistas dicen que yo no pertenezco al equipo…efectivamente, yo no pertenezco, ni he pertenecido nunca al equipo de bandoleros de la defensa de los periodistas que han medrado con la vida de los comunicadores. Yo serví -y lo seguiré haciendo desde otras trincheras, a favor de los periodistas en riesgo, para quienes siempre tendré un espacio de albergue, un dinero para sus viáticos y una voz que reclame su derecho a la libertad de expresión, que ahora les niega la Casa de los Derechos, de la que orgullosamente me deslindó, porque no soy como ellos.
Atentamente 
Claudia Martínez Sánchez
Presidenta del Colectivo de Alerta Temprana de Periodistas y Defensores de Derechos Humanos.

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