Cultura
07/08/2018

Evocan a Soust Scaffo

Cd. de México.- La exposición Alcira Soust Scaffo. Escribir poesía ¿vivir dónde? trasciende la leyenda de la escritora uruguaya que sobrevivió 12 días encerrada en un baño durante la ocupación militar de Ciudad Universitaria, en el movimiento estudiantil de 1968.

Dedicada a la maestra, poeta y activista (1924-1997), la muestra reúne materiales proporcionados por diversos amigos. La creadora radicada en México de los años 50 a los 80 los obsequió o encomendó a éstos, pues era una autora nómada que no tenía casa, recuerdan Amanda de la Garza y Antonio Santos, curadores de la exposición que se inaugura el 11 de agosto en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).

"Podemos ver a través de los documentos, de lo que escribe, y también de los testimonios de las diferentes personas que entrevistamos, que esta condición nómada fue una postura de vida", destaca De la Garza.

"Comenzó a vivir con amigos y, en ese vivir con amigos, fue dejando pertenencias en todos lados", rememora Santos.

"Hemos logrado encontrar material y recabar testimonios que no estaban conectados, es como si la vida de Alcira se conociera a partir de parcelas, de fragmentos: la gente que la conoció en determinada época no conocía otros ámbitos donde ella se desarrolló u otros momentos de su vida; en gran medida, la exposición ha tenido la intención de rehacer este rompecabezas, sobre todo a partir del archivo personal de Alcira", apunta De la Garza.

Uno de los hallazgos más importantes fue, precisamente, el archivo personal de la escritora, en una caja que contiene sus listas de amigos, agendas, programas de mano de los conciertos a los que fue, los lugares donde vivió, los trabajos que desempeñó y los poemas que escribió, entre otros testimonios.

El descubrimiento fue rocambolesco: Santos estableció contacto con Agustín Fernández Gabard, sobrino nieto de la escritora, a quien le comunicó que buscaban documentos relacionados con la autora. Éste difundió la información entre los amigos de la poeta. Alguien que no quiso revelar su identidad la entregó mediante otra persona.

"De un cubículo de la Facultad de Filosofía y Letras había desaparecido esa caja en 1982. Conocí a Alcira en esa época: era la caja que se había perdido. La fuimos a recoger a la Colonia Narvarte. Hasta ahorita no sabemos el nombre de la persona que la entregó".

Santos recuerda que, junto con esta caja, la poeta perdió libros, discos, fotografías y otros objetos porque había un ambiente hostil contra ella por parte de las autoridades universitarias.

"Siempre despertó mucho cariño, pero también, en algunos sectores de la Facultad, sobre todo de las autoridades, cierto rechazo. Hasta ahorita no sabemos quién fue, pero suponemos que algunas de las autoridades escondieron (las cosas)", refiere Santos.

Los hallazgos no se reducen a la caja, aclara el curador, pues la muestra también exhibe los carteles que hizo, si bien son más conocidos los poemas que repartía en las calles, como parte de su proyecto Poesía en Armas, que realizó en los 70 y los 80.

Lo que no perdió es la razón, aunque la tildaban de loca, afirma Santos.

"No creo que modificara el (cautiverio) en el baño su forma de ser. Era consciente de que, a partir de allí, era como una leyenda y no quería serlo", expresa.

"Vivió la vida que las circunstancias y la historia le permitieron", complementa De la Garza "y, al mismo tiempo, la vida que eligió vivir".

Los materiales recopilados serán donados a la UNAM por la familia de la poeta. El MUAC lo resguardará en un fondo dedicado a la autora en el Centro de Documentación Arkheia.

Fuente: 
REFORMA

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