Cultura
07/08/2018

Dudan de abogado cercanos a viuda de Paz

 

Cd. de México.- Marie-José Tramini no tenía un abogado de su confianza, aseguran firmantes de una carta abierta donde piden al Estado mexicano la protección del legado de Octavio Paz y su viuda.

"Me consta", subraya Anthony Stanton, investigador de El Colegio de México firmante, quien conoció a la pareja en 1979, en México. "Incluso había tenido algunas malas experiencias con algunos abogados anteriores", añade.

Once personajes de la vida cultural, quienes trataron a Tramini en los últimos años, preocupados por el destino del legado de Paz, firman la carta dirigida al Presidente Enrique Peña Nieto, así como al virtual Mandatario electo, Andrés Manuel López Obrador, y a la Secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda.

También firmante, el escritor Alberto Ruy Sánchez, quien dos veces por semana se comunicaba con Tramini, madrina de sus dos hijos, corrobora en entrevista: "No existe la figura del abogado de Marie-José; no tenía un abogado de sus confianzas".

Ella contó a varias personas, entre ellas al propio Ruy Sánchez, que en alguna ocasión enfrentó la invasión de una casa en la Colonia Nochebuena, construida para la madre de Paz y heredada por el poeta. Era habitada por la mujer que se encargó de cuidar a la madre.

La propiedad había sido invadida por personas que alegaban que el Nobel les había vendido la casa y exhibían un contrato falso con fecha posterior a su muerte.

Otra fuente identificó al notario Ángel Gilberto Adame como la persona que ayudó a Tramini a resolver el asunto. Aunque la viuda se quejó de algunas diferencias con él, la relación continuó, pero generó desconfianza en ella.

En la carta, el grupo cuestiona si la persona que se ostenta como abogado personal de Marie-José, cuyo nombre reservó la Secretaría de Cultura (SC) a petición suya, acreditó su personalidad jurídica y a título de qué acude.

La negativa a revelar la identidad crea inquietud, dice Stanton.

"Aquí el asunto es cómo de manera anónima la Secretaría de Cultura acepta a alguien que no acredita su personalidad jurídica", expone Arturo Saucedo, otro de los firmantes.

Varios de los cercanos a Tramini siempre le insistieron en que hiciera su testamento, pero no parecía haber disposición de su parte.

"Decía que eran pensamientos mórbidos, que ella no pensaba morir", narra Saucedo, con quien platicó sobre el proyecto para intentar recuperar la casa de Paz en Mixcoac para albergar su archivo y de una exposición por los 70 años de Libertad bajo palabra, piedra angular de la obra del Nobel.

El poeta siempre se negó a tener un agente literario. Él mismo se encargaba de gestionar su obra. Aceptó, por ejemplo, sólo 500 dólares de adelanto de la editorial New Directions para toda su poesía. "Octavio, ¿estás de acuerdo con esta cantidad?", le preguntó Ruy Sánchez al revisar el contrato. "Sí, ellos me publicaron cuando nadie me conocía", respondió.

Y así, sin agente, su viuda continuó gestionando la obra tras la muerte del Nobel en 1998.

Eran muchas las peticiones que llegaban. Stanton llegó a recibir llamadas desesperadas de sellos de Estados Unidos y Europa pidiendo su intervención urgente porque querían publicar a Paz y no recibían respuesta, y él llegó a sugerirle a Tramini que se hiciera de un secretario que le ayudara, pero siempre se negó.

Los firmantes, entre los cuales también están Nedda G. de Anhalt, Manuel Felguérez, Danubio Torres Fierro y Elena Poniatowska, urgen la intervención del Estado para que el acervo no salga del País.

"Lo que buscamos es que se quede en México, preservar un tesoro que no se puede ir", asegura Poniatowska.

A Stanton le consta que tanto Paz como su viuda rechazaron ofertas de instituciones extranjeras para hacerse con su archivo.

La carta pide que se emita una declaratoria de monumento artístico que ampare el acervo. Una declaratoria que, según Saucedo, no vulneraría el derecho de nadie si llegara a aparecer algún legítimo heredero. Y advierte que hay un riesgo real de rapiña.

De acuerdo con la SC, la Unidad Jurídica de la dependencia solicitó la vigilancia de los inmuebles con elementos de la Policía federal.

"No se sabe quién o quiénes han tenido acceso a las casas donde están las pertenencias, no solo del archivo y la biblioteca sino también su colección de obras de arte", alerta Stanton, por lo que pide una intervención rápida y eficaz para garantizar la integridad del acervo.

De acuerdo con la SC, "se siguen todos los trámites en apego a la Ley para garantizar que el legado del Premio Nobel de Literatura se conserve en México" y comparte "el propósito expresado de creadores e intelectuales para que este acervo mexicano y universal sea debidamente preservado".

Se está ante un intestado y toca a las autoridades federales de cultura actuar en favor de la Nación, plantea Saucedo.

Fuente: 
REFORMA

Se el primero en comentar