Goldman Sachs recortó este lunes su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2020; pasó de -1.6 por ciento a -4.3 por ciento.

La última vez que ajustó a la baja su perspectiva fue el 18 de marzo.

El economista en jefe para América Latina del Banco, Alberto Ramos, pronosticó una contracción más profunda en México, tras darse a conocer el plan de apoyo del presidente Andrés Manuel López Obrador.

“A pesar de que el contexto macro se deteriora rápidamente, la administración de AMLO sigue siendo reacia a validar un paquete de estímulo fiscal significativo, a pesar de beneficiarse manifiestamente de un mayor espacio de política fiscal que muchos de sus grandes pares de mercados emergentes”, señaló.

Para el economista, el Gobierno mexicano está interesado en enfocar el esfuerzo fiscal en los más vulnerables, expandiendo la red de seguridad social, y sigue ideológicamente no predispuesto a comprometer recursos fiscales significativos para ayudar a las empresas del sector privado.

“En nuestra evaluación, el presupuesto federal revisado para 2020 todavía se basa en supuestos subyacentes optimista, para el crecimiento real del PIB, la producción de petróleo y la flotabilidad general de recaudación de impuestos, y por lo tanto, será difícil de ejecutar”, expuso.

Los economistas de Golman creen que el eventual anuncio de un paquete de estímulo fiscal para enfrentar el significativo impacto comercial y social esperado en la recesión, podría ocasionar que el balance fiscal primario del sector público se deteriore un rango de 2 y 3.5 por ciento del PIB en 2020; esto sería consistente con los requisitos de endeudamiento del sector público (déficit nominal) de -6 a -7.5 del PIB.

Estas cifras podrían extenderse aún más por la posible asistencia financiera a Petróleos Mexicanos (Pemex), dado que la compañía aún debe ajustar significativamente su plan de negocios y su dirección estratégica frente a los precios significativamente más bajos del petróleo crudo.

Ramos consideró que las autoridades agotarán los ahorros restantes del fondo de estabilización.

Sobre la relación deuda/PIB, el banco estadounidense señaló que es probable que la ampliación significativa del déficit fiscal y la recesión empujen la deuda bruta del sector público del 44.9 por del PIB de 2019 a un rango alrededor del 54 -57 por ciento del PIB a fines de 2020.

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