La secretaria de Estado para la Igualdad Mujer-Hombre, Marlène Schiappa, GONZALO FUENTES REUTERS

Cada tres días, una mujer muere en Francia víctima de violencia de género. Pero solo una de cada diez víctimas de agresiones por parte de su pareja o expareja acude a una comisaría francesa a denunciarlo. Claramente, hay un problema. Para atajarlo, el Gobierno francés ha presentado este martes una nueva herramienta: un portal online donde se pueden denunciar actos de violencia de carácter sexista o sexual y en el que agentes entrenados ofrecen asesoramiento individualizado.

La plataforma, concebida como una “herramienta suplementaria para romper el silencio” de la violencia sexual o sexista, según la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, estará disponible 24 horas los siete días de la semana. Al otro lado de la pantalla se encuentra un equipo de policías y gendarmes que han recibido una formación especializada para atender a víctimas de esta violencia y que mantendrán con cada una de ellas una conversación online (chat) individual y anónima. Su tarea es “acompañar” a la mujer víctima para que sepa cuál es el delito o infracción que se ha cometido contra ella y explicarle el procedimiento para presentar una denuncia en comisaría si así lo desea, así como informarle de los servicios a los que se puede acoger y facilitarle también acompañamiento psicológico si lo requieren.

Pero menos del 10% de las víctimas de violencia sexual o sexista presentan una denuncia, deploran las autoridades. ¿Sorprendente? No tanto, visto el trato vejatorio que muchas de estas mujeres reciben cuando acuden a una comisaría o gendarmería. Después de que las autoridades e instituciones francesas alentaran a denunciar los casos de abusos sexuales, el grupo feminista Groupe F decidió, en marzo, ver cuál era la situación de víctimas reales de violencia sexual o sexista. En 10 días recibió 500 testimonios con unos resultados “a veces catastróficos”: el 60% de las mujeres dijeron haber recibido un rechazo o haber tenido que insistir “a veces mucho”, para poder denunciar. El 52% también dijo que, una vez contados los hechos, recibieron una respuesta que “trivializaba” la agresión.

Es ahí donde puede marcar la diferencia esta nueva plataforma. “Para la víctima de una violación, fragilizada, a veces avergonzada o con dificultades, le puede resultar complicado ir a comisaría a contarle lo sucedido a un agente” de manera inmediata, explicó a la emisora Europe 1 Sandrine Masson, jefa de la plataforma. A través de este portal, la víctima puede dar, de forma anónima o sin tener al menos que dar en un primer momento la cara, sus primeros testimonios y, cuando tenga cita en comisaría, “podrá presentarse sin tener que explicarlo todo de nuevo”, agregó.

En este sentido, la creación de la plataforma es “una buena noticia”, consideró en conversación telefónica Marie Cervetti, miembro del Alto Consejo para la Igualdad entre las Mujeres y los Hombres. Los agentes del portal “han tenido una formación sobre violencia conyugal, sobre mecanismos de violencia y psicotrauma… es decir, las mujeres van a tener a gente que les va a acoger bien, porque en comisaría una puede encontrarse de todo”, señaló. Según Cervetti, una de las organizadoras de la marcha del sábado en Francia contra la violencia sexual y sexista que congregó al menos a 12.000 personas en París, la plataforma puede ser una alternativa para un tipo de mujeres que, quizás, por su situación social o profesional, no se atreverían en un primer momento a denunciar un hecho de violencia conyugal a una comisaría, pero “que puede que sí se atrevan a utilizar este dispositivo en línea”.

Cifras “escalofriantes”
Las cifras de la violencia sexual o sexista en Francia no dejan de ser, en palabras de la responsable para Igualdad del Gobierno de Macron, Marlène Schiappa, “de una regularidad escalofriante”. Según reveló el lunes el Ministerio del Interior, el año pasado, 109 mujeres fueron asesinadas por su pareja o expareja, frente a 123 en 2016. El número se mantendría estable, si no a la baja, de no ser porque, si se añaden a esa lista las 21 muertes de mujeres asesinadas por un novio, amante o una relación esporádica, la cifra salta hasta las 130 muertes en un año.

A estos datos hay que añadir 25 menores muertos en el marco de la violencia conyugal y 151 tentativas de homicidio en el seno de la pareja. También hay víctimas masculinas: 21 hombres murieron el año pasado a manos de su esposa o compañera. De ellos, 11 habían ejercido violencia previamente sobre su pareja. Son cifras “altas y preocupantes”, insistió Schiappa al revisar las estadísticas. Y aún hay más.

De acuerdo con los últimos datos oficiales, cada año, en Francia, 93.000 mujeres se declaran víctimas de una violación o de intento de violación. En el 90% de los casos, la víctima conocía a su agresor. Además, 225.000 mujeres son víctimas de violencia física y/o sexual en el seno de la pareja. Y alrededor de un millón de francesas sufrieron al menos una vez en 2017 una situación de acoso sexual en el trabajo o en el espacio público.

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